14 enero 2013

Ajo: usos y recetas

En esta época toca plantar los bulbos de ajo, así que, ya que estamos, vamos a conocerlo un poco más, que no solo sirven para comer y espantar a los vampiros...



Ya los antiguos lo tenían en muy alta estima (desde Teofrastos, Virgilio, Galeno...). Muchos maravillosos efectos y poderes curativos se han atribuido al ajo.

En la I Guerra Mundial, como antiséptico, fue más que sensacional. El jugo crudo era extraído, diluido en agua, con el que se embebían hilas que se aplicaban a las heridas, evitando así, casos de sepsias. Decenas de millares de personas fueron salvadas por esta hierba milagrosa.





¿Cómo es?
-   Planta hortícola bien conocida, compuesta por gajos o dientes.
-   Olor característico debido a sus compuestos azufrados.

¿Dónde encontrarla?
-   Cultivado en los huertos.
-   Quiere una tierra ordinaria y una zona soleada.

¿Cuándo las recogemos?
-   Recolectamos las plantas entre mayo y junio.

¿Cómo conseguirlas?
-   Se reproduce a partir de los dientes

¿Cuáles son sus propiedades?
-   Sistema cardiovascular:
-  Antitrombótico y fibrinolítico: reduce la agregación plaquetaria y la coagulación sanguínea.
-  Antiaterosclerótica, hipolipidemiante e hipocolesterolemiante: los principios azufrados disminuyen la síntesis de colesterol, triglicéridos y ácidos grasos
-   Antihipertensivas
-   Antioxidante
-   Antimicrobiana, antifúngica, antiviral, antiparasitaria
-   Inmunomodulador: refuerza las defensas
-   Vermífugo
-   Antibiótico natural: previene y combate las infecciones.
-   Antiséptico sobre los órganos digestivos (destruye la flora patógena) y su acción antiespasmódica ayuda a paliar las diarreas.
-   Insecticida y larvicida: sobretodo contra los mosquitos
En cosmética:
-   Verrugas, tiña y acné.
En el campo:
-   Insecticida y fungicida

¿Para que se usan?
-   Infecciones, problemas de pecho, desarreglos digestivos, enfermedades fúngicas (ej. aftas).
-   A largo plazo, alivia los trastornos cardiovasculares, reduce el nivel de colesterol en sangre y previene la ateroesclerosis y las trombosis.
-   También dilata los vasos sanguíneos periféricos y reduce la tensión arterial.
-   Es útil en la diabetes tardía porque disminuye la glucemia.
En cosmética:
-   Uso tópico: eficaz contra las dermatitis y el acné. Es mejor utilizarlo fresco.
En el campo:
-   Eficaz contra ácaros, pulgones y mosca de la cebolla. Atenúa la lepra del melocotonero, podredumbre gris del fresal, roya y pie negro.
En la cocina:
-   Preparación del alioli, pesto o humus. Ideal para confeccionar vinagretas.
-   Es el mejor acompañante para cocinar todo tipo de setas.

¿Cómo podemos obtenerla?
Dientes de ajo:
-   Mejor consumir fresco, aunque también se puede encontrar seco.
-   Se puede encontrar en polvo, metido en cápsula para enmascarar su sabor, aunque son significativamente menos eficaces.
Aceite de ajo:
-   Suelen venderlo en perlas para disimular su sabor.
Macerado, ungüento, tintura y otros extractos:
-   Es difícil encontrarlo en el comercio, normalmente los haremos caseros.
Aceite esencial:
-   Es raro encontrarlo. Para uso casero nos es suficiente con utilizar el ajo fresco

¿Cómo prepararlas?
Dientes:
-   Frotarlos sobre el acné o machacarlos y aplicarlos sobre verrugas o callos. Los ajos frescos deben incorporarse a la dieta diaria para prevenir infecciones, mejorar el sistema cardiovascular y disminuir la glucemia.
-   Machacados, se emplean en trastornos digestivos graves (gastroenteritis, disentería, lombrices) e infecciones (de 3 a 6 diarios en casos agudos).
Polvo seco en cápsulas:
-   Es una alternativa a las que se comercializan. Su uso diario combate las infecciones, incluidas las aftas.
-   2-4 g. 3 veces al día.
Perlas:
-   Se usan como alternativa a las cápsulas. Cuanto menos huelen, menos eficaces son.
Tintura:
-   1:5 (una parte de planta por 5 de alcohol al 45%) (2-4 ml, 3 veces al día)
Jugo:
-   Se ingiere para aliviar trastornos e infecciones digestivos y para combatir la ateroesclerosis.
Macerado acuoso:
-   3 o 4 dientes de ajo en agua durante toda la noche y beber al día siguiente para combatir los parásitos intestinales.
Jarabe: ver recetas más abajo
Oleato o aceite de ajo:  ver recetas más abajo

Aceite esencial:
-   Se emplea de forma terapéutica o alimentaria. Por ejemplo como vermífugo: 1-2 gotas por día, durante 3-5 días antes y después de la luna llena. Realizar este ciclo varios meses consecutivos.
En el campo:
-   Sumergir 100g de dientes picados en 1l de agua y ponerlo en ebullición, apagar y dejar reposar 1 hora. Emplear puro en riego directo, para evitar el hongo Pythiu debaryanum o pie negro. Siempre sin diluirlo es muy eficaz contra la lepra del melocotonero y la podredumbre gris del fresal.
-   Picar 100g de ajo y poner a macerar durante 12 horas en 2 cucharadas de aceite de lino. Filtrar y añadir a un litro de agua, dejándolo en ella durante 1 semana. Pulverizar al 5%. Contra pulgones y ácaros. Repele la caza (corzo).

Precauciones:
-   El ajo produce mucho calor e irrita el estómago.
-   Las dosis que se ingieren con la comida son seguras, pero deben evitarse las dosis terapéuticas durante el embarazo y la lactancia: el sabor de la leche puede resultarles desagradable a los bebés.
-   Los componentes aromáticos del ajo se excretan por los pulmones y la piel; masticar perejil fresco, semillas de hinojo o anís los elimina del aliento.


Jarabe de ajo



1.      Quitar la piel a medio quilo de ajos frescos, trocearlos o picarlos.
2.      Colocar dentro de jarras o cacharros de boca ancha a partes iguales de vinagre de manzana y agua de manantial o mineral (nunca de grifo) hasta cubrir los ajos picados.
3.      Cerrar herméticamente y agitar bien; dejar luego en lugar fresco durante cuatro días, agitando la mezcla una o dos veces al día. Agregar medio litro de glicerina vegetal, agitar bien y dejar reposar otro día. Colar presionando; filtrar luego el líquido a través de un paño de muselina o de lino. Añadir un kilo de miel pura y agitar bien la mezcla. Poner en jarras, sellar y almacenar en lugar fresco.
* Para prevenir el olor del ajo, en lugar de macerar el ajo en vinagre y agua, como se indicó, utilizar un litro de vinagre, donde se halla cocido lentamente 250 gr de anís y 125 gr de hinojo durante 15min. tapado. Colar y cuando este frío añadir 500gr de glicerina vegetal. Utilizar esto en la fórmula en vez de agua y vinagre (volver al paso 2)

Dosis para asma y tos: Una cucharadita con o sin agua cada 15 min. hasta controlar el espasmo; después una cucharadita cada dos o tres horas el resto del día. Después una cucharada tres o cuatro veces al día es suficiente.
Para tuberculosis, asma cardíaca y disnea: Una cucharadita o una cucharada tres-cuatro veces al día entre comidas.
Niños: De ocho a quince años mitad de la dosis, de cinco a ocho un cuarto, de uno a cuatro un octavo en un poco de agua o miel.


Aceite de ajo

Ideal para las infecciones del oído medio

Las gotas de aceite de ajo son excelentes. Pica una cabeza de ajo fresco grande y ponla en un cazo con un poco de aceite de oliva. Cubre el cazo y caliéntalo ligeramente durante una hora. Deja enfriar y cuela el aceite utilizando varias capas de muselina o gasas quirúrgicas, y mételo en el frigorífico en una jarra de vidrio tapada. Calienta un poco de aceite en una cuchara de metal sobre la llama de una vela, a una temperatura soportable (prueba el calor del aceite previamente). Con un cuentagotas, deja caer 2 gotas en el canal auditivo y tápalo con una bolita de algodón. Repite el tratamiento cada hora si es necesario, hasta que cesen los síntomas.

Precaución: no uses este remedio si sospechas que está perforado el tímpano.





Fuentes información:
  • Las plantas medicinales - Penelope Ody
  • 1001 remedios naturales - Laurel Vukovic
  • Tratado de fitoterapia superior - Acosta, Cabal. Colastra, Chacón y Real
  • Plantas para curar plantas - Bernard Bertrand

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